Y ahí estaba él de nuevo. ¿Qué no que no volvía más? Había estado 9 meses chamuyandome, simulando ser el hombre más tierno del mundo & yo le había creído. Pero también había logrado olvidarle. Costó, pero lo había echo. Y ahí estaba él de nuevo. Había regresado. ¿Para qué? Nadie lo había llamado, ya nadie lo necesitaba. Ni yo, ni mi corazón, ni mi dolor. Estábamos bien solos. ¿Para que había regresado? Para hacerme recordar que había perdido mi tiempo... porque, en realidad, eso es lo que había estado haciendo mientras yo lo esperada. Al fin y al cabo, solo había causado destrozos. Y ahí estaba él de nuevo. ¿Acaso no le bastaba? Ahora yo era la que le decía no. No quería ni mirarlo. El solo hecho de saber que estaba ahí me causaba rabia, bronca y no se como estaba haciendo para aguantarme las ganas de matarlo. Sabia que el estaba con sus ojos puestos en mi, esperando que le dirigiera la palabra; pero no pensaba hacerlo. Ni modo. Suspire, resignada, y continué avanzando hasta pasar por su lado.
-¿Acaso te mordí? -lo oí preguntarme. Cerré los ojos, intentando hacer que no lo había escuchado, pero ya era tarde.
-No. -conteste sin voltearme a mirar-Peor. -añadí con ironía.
-¿No piensas dirigirte más a mí?- pregunto simulando preocupación.
-Por favor, hasta sabes que et estoy haciendo un favor. -murmure-Ahora vete, ya haz causado suficiente.
-Es que no entiendo que te hice para que me trates así-hablo despacio. ¡Que patán!
-Puedes fingir que no existo. Será más fácil...para ambos. -fue lo ultimo que dije.
Seguí caminando...Ahora estaba herida de nuevo.
-¿Así va a ser nuestro adiós? -escuche como gritaba a lo lejos.
Apreté mis manos en puños, aguantándome la ira que recorría mi cuerpo. Era fuerte. De todas formas, ya lo había superado, ¿o no?
No me arrepiento de haberte conocido. O al menos eso quiero pensar. Pero de lo que si estoy segura de que no me arrepiento, es de haberte evitado ayer, y asegurarme de no haberte dado esa oportunidad de destrozar mi interior otra vez.
9 meses chamuyandome, sintiendome la más afortunada. 3 meses intentando olvidarte, sufridamente.
1 minuto basto para verte, y odiarte tanto como ayer lo hice.
1 hora te quedastes ahí viendo, y eso me costo a mi comprender que fuistes un error.
Entonces es fácil saber lo que pienso. Me costo menos olvidarte(3meses), pero sufrí todo lo que no sufrí en esos nueve meses. Y me costo 1 hora comprender que no me arrepentía de haberte dejado ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario